Carta a una Amiga

Desde hace unos días estoy por escribirte, pero mi salud global está cada día peor. Ayer la temperatura me subió a 43o C., y todo mi cuerpo sufrió alteraciones. Dicen los médicos que fue a causa del exceso de petróleo que tomé o del aguacero de lluvias ácidas que me cayó mientras corría detrás del Sr. Hombre, que no acaba de pagar la cuota por contaminar mi casa con CO2. En esta carta no te mando la foto que me pediste, pues me da pena que me veas así como estoy pero te adelantaré algo: la casa la tengo toda arrugada por todos los años de desertización que me han caído encima, mi pelo verde boscosos ya no es ni la sombra de cuando nos conocimos hace 10 años, ahora se me ven las canas de la desforestación. ¡Que decirte de mis ojos color azul de mar! ¿recuerdas el brillo que tenían y lo bien que leía la prensa?. Pues ahora tengo que usar espejuelos por la cantidad de suciedad que me afecta.

En fin mi amiga, si llego viva a fin de año, te escribiré de nuevo.
Ojala tú no estés tan destruida como yo.
Te recuerda siempre, La Tierra.

Sergio Torres. 14 años. Manzanillo. Cuba