
La detención de René González, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González tuvo lugar el 12 de Septiembre de 1998 en Miami, feudo particular de la mafia cubano-americana y por tanto territorio enemigo.
Estos heroicos compañeros han sido acusados de espionaje y alta traición por arriesgar diariamente sus vidas en territorio enemigo para descubrir e informar de los planes terroristas que la mafia cubano-americana y el gobierno de los propios EE.UU. realiza contra el pueblo cubano.
Tras un juicio lleno de irregularidades y falto de pruebas están presos e incomunicados en cárceles de máxima seguridad distantes entre si por más de 1400Km.