El Consejo de Estado de Cuba, a través de su portavoz, el Presidente de Cuba, Raúl Castro, convocó elecciones para el 25 de abril próximo con el objetivo de votar y elegir a los delegados (concejales) de las 169 Asambleas Municipales del Poder Popular. La convocatoria definió el domingo 2 de mayo para una segunda vuelta en circunscripciones donde ninguno de los candidatos obtenga más del 50% de los votos válidos.
Los últimos comicios municipales se celebraron en Cuba el 21 de octubre de 2007. En enero de 2008 se convocaron elecciones generales y el 24 de febrero siguiente Raúl Castro asumió la presidencia del Consejo de Estado y de Ministros, reemplazando a su hermano Fidel Castro quien declinó una nueva reelección.
Las elecciones municipales se realizan cada dos años y las generales, en las que son elegidos los diputados a la Asamblea Nacional (Parlamento), cada cinco años, de acuerdo con la Ley Electoral cubana.
Sistema electoral cubano
En estos momentos se celebra el décimo-segundo proceso electoral para elegir a los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular, más o menos equivalentes a los concejales en otros países.
En Cuba hay dos tipos de elecciones: cada dos años y medio se eligen a los delegados y delegadas a las asambleas municipales, y cada cinco hay tanto elecciones provinciales como generales, es decir, de diputados y diputadas de la Asamblea Nacional.
El voto en Cuba es universal, secreto y –a diferencia de numerosos países de América Latina- voluntario, no obligatorio. La edad mínima de voto es de 16 años. Todos los electores y electoras tienen el derecho a ser elegidos como delegados, si han cumplido los 16 años, y como diputados a la Asamblea Nacional si han cumplido 18.
En Cuba las personas candidatas no son propuestas por estructuras de partido, sino por asambleas en el vecindario. Es cierto que en Cuba existe un Partido único, el Partido Comunista de Cuba, por decisión del pueblo cubano en referéndum al aprobar la Constitución de 1976. Pero el partido no interviene en el proceso electoral ni propone candidaturas. De hecho, existen delegados y diputados que son militantes del Partido Comunista y otros que no lo son.