La masificación de las urgencias y las listas de espera son hechos que, a menudo, se citan como demostración de que el sistema sanitario falla, especialmente el sistema público. Buena parte de los pacientes y los médicos que soportan esas deficiencias creen que debería darse mayor cabida a las sociedades médicas con ánimo de lucro para que el sistema fuera más eficaz. Piensan que la eficacia del sector privado y la búsqueda de rentabilidad pueden ser la panacea.
¿Realmente sería ésta la solución? Si bien hay quienes afirman con vehemencia que las clínicas lucrativas ofrecen servicios más eficaces y a menor coste, la gran mayoría de los estudios demuestran exactamente lo contrario: los contratos con este tipo de clínicas no reducen ni las listas de espera ni los gastos. De los documentos estadounidenses se deduce también que los pacientes que se atienden en clínicas lucrativas tienen mayor riesgo de fallecimiento que los que acuden a las otras clínicas.